miércoles, 14 de octubre de 2009

MINCETUR promovera el desarrollo sostenible del turismo rural comunitario en 21 regiones del Peru

Viceministro de Turismo, Pablo López de Romaña, informó que III Encuentro Nacional de Turismo Rural Comunitario se desarrollará del 18 al 20 de noviembre en la región Áncash.
El turismo rural comunitario propicia una dinámica de inclusión social, la participación de provincias, de pueblos, etnias, fiestas patronales, costumbres; eso es algo importante (…)”, declaró.
El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) informó hoy que del 18 al 20 de noviembre se realizará en la región Áncash el III Encuentro Nacional de Turismo Rural Comunitario, denominado este año “Nuevos paradigmas de gestión del desarrollo del Turismo Rural Comunitario en el Perú”, con la presencia de 500 participantes de 21 regiones del país. En este sentido, el viceministro de Turismo, Pablo López de Romaña, manifestó que este evento tiene la finalidad de plantear nuevos modelos de desarrollo en el turismo rural, incluyendo una mirada a las tendencias mundiales del mercado turístico, la tecnología de la comunicación y la información, los modelos de gestión empresarial y asociativo, la gestión del turismo en áreas naturales protegidas y el uso de tecnologías limpias, así como también la valorización de los caminos ancestrales en los territorios con vocación turística. “Buscamos propiciar la reflexión de los actores involucrados en el desarrollo del Turismo Rural Comunitario (TRC), mostrar los avances de las redes constituidas y los emprendimientos en marcha, así como fomentar la difusión y articulación comercial de los productos que se encuentran listo para entrar al mercado”, dijo López de Romaña. De la misma forma, explicó que este encuentro busca consolidar al turismo como una actividad importante para el futuro del país, pues el tema de autenticidad es lo que más destaca en el turismo rural comunitario. Asimismo, nuestro país destaca como un destino de autenticidad que se manifiesta en el turismo rural comunitario. “El turismo rural comunitario propicia una dinámica de inclusión social, la participación de provincias, de pueblos, etnias, fiestas patronales, costumbres; eso es algo importante que debemos manejar como una herramienta valiosa para el desarrollo cultural y turístico de nuestro pueblo”, agregó. Por otro lado, informó que desde el 2008 se ha realizado, en la región Áncash, el Diagnóstico Nacional de TRC, el cual evaluó 20 emprendimientos de diferentes regiones, de los cuales 3 se encuentran en dicha región. “Hoy en día esos emprendimientos son parte del Programa Nacional de Turismo Rural Comunitario debido a que cuentan con condiciones favorables para alcanzar el desarrollo sostenible como las zonas de Humacchuco y Vicos”, precisó. El viceministro López de Romaña agregó que Áncash es una región priorizada y en ella el Programa Nacional de TRC plantea una “intervención profunda”, lo cual significa: transferencia de herramientas conceptuales y metodológicas, asistencia técnica continua y capacitación en temas turísticos para los años 2009-2010. De la misma forma, dio a conocer los lugares a visitar durante el encuentro de turismo rural comunitario, los cuales son: • Cátac • Marcará • Humacchuco • Vicos • Canrey Chico – Recuay • Caraz – Shoksha • Circuito Quillcayhuanca – Llaca – Willcahuain • Chacas • Laguna Purhuay – Acopalca • Carhuayoc – María Jiray Finalmente, declaró que el proceso de inscripción para participar en dicho evento lo podrán encontrar, a partir de la fecha, en la página web: http://www.turismoruralperu.gob.pe/

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Reintroduccion de camelidos peruanos: programa Chaski Naani

Reinterpretando las huellas del tiempo, vistas desde el modelo conservacionista que hoy tanto desvela al planeta, el aprendizaje, intercambio y réplica de experiencias de patrimonio vivo de las comunidades aledañas a la red de caminos prehispánicos en la sierra de Ancash y la reserva de Biósfera del Parque Nacional Huascarán (PNH), explica las razones por las que intentar recuperar los usos y costumbres de tradición. Como una propuesta de desarrollo sostenible, representada por la reintroducción de camélidos peruanos para el aprovechamiento de su fibra en la elaboración de artesanía y el uso turístico mediante la llama carguera, se sustenta dentro de los objetivos que persigue el Turismo Rural Comunitario (TRC), de innovar y aperturar espacios donde las comunidades mas alejadas y marginadas, establezcan una nueva relación de comunicación como herramienta de gestión frente al estado.
El TRC además de ser una gran oportunidad de desarrollo, se convierte en una ruta de aprendizaje que involucra valores de identidad cultural y natural que son articulados por la red de caminos como escuela de intercambio, proceso que inspiro el trabajo del programa Chaski Naani. Los recientes estudios del arqueólogo George Lao descubrieron la existencia de restos óseos de camélidos acompañado de trompetas marinas o pututos, cuna de esta joven asociación que inspirada en su rico legado cultural, iniciara su revalorización y aprendizaje, sustentada en el programa Chaski Naani, canalizador en la réplica de experiencias de patrimonio vivo, adquiridas a lo largo de la red caminera transversal y longitudinal del Inka Naani o Camino Inka, tramo Olleros-Chavin-Pukayaqu-Yaino-Sihuas. Ruta que fuera articulada con la reconstrucción del puente colgante pukayaqu tejido con sogas vegetales de maguey, técnica ancestral que anuda eslabones perdidos del imaginario colectivo de la cultura andina en la región Ancash-Perú.

jueves, 3 de septiembre de 2009

LA RUTA DE LOS CONCHUCOS

Los Conchucos, tal y como lo definen los cronistas, ocupan un amplio territorio enmarcado por la cuenca al sur del río Tablachaca, que vierte sus aguas al océano Pacífico, y las cuencas orientales de la cordillera Blanca, que encauzan sus aguas hacia el río Marañón. Las cordilleras Blanca y Negra dividen a los Andes en dos franjas longitudinales, paralelas a la costa, denominada callejón de Huaylas y callejón de Conchucos. Aunque el nombre de callejón es muy apropiado para definir a la región de Huaylas, pues es un valle continuo horadado por las aguas del río Santa, no ocurre lo mismo con el llamado callejón de Conchucos, formado por valles dispuestos de manera longitudinal, sin continuidad entre ellos, ya que cada valle corresponde a cuencas hidrográficas que discurren de oeste a este desembocando en el río Marañón. Son las cuencas del Rúpac, Yanamayo y Puchca. En esta región, cuna de la cultura Chavín, se formó una confederación de aguerridos pueblos que conocemos como Conchucos, que combatieron a los ejércitos incas hasta ser sometidos por Túpac Yupanqui hacia 1470.
La región de Conchucos, al igual que el camino inca que atraviesa su territorio, fue perdiendo importancia paulatinamente durante la época colonial y la República hasta quedar reducido a su nombre a un recóndito pueblo olvidado entre los cerros.
El Cápac Ñan sigue un rumbo noroeste sudeste, paralelo a la cordillera Blanca y al río Marañón, buscando siempre las alturas que permiten una mayor rectitud, frente al serpenteo característico de las modernas pistas y carreteras por las quebradas. Así, las bajadas a los valles se acometen siempre de la forma más directa, para volver a subir inmediatamente a las punas.
Una compleja orografía, "muy doblada en serranías" a decir de los cronistas y que dificulta su accesibilidad, acompaña a un impresionante Cápac Ñan en esta región, repleta de sensacionales paisajes especialmente d ela insuperable cordillera Blanca desde su vertiente oriental, la menos conocida.
Tomado de: "Cápac Ñan. El Gran Camino Inca".
Por Borja Cardelús y Timoteo Guijarro. Lima 2009

viernes, 28 de agosto de 2009

LOS PUENTES EN EL CAPAC ÑAN. DEL LIBRO: CAPAC ÑAN. El Gran Camino del Inca.

El Capac Ñan, estuvo plagado de soluciones prácticas para el traslado de noticias y enseres y para el abastecimiento en la ruta. Los puentes sobre ríos y quebradas se cuentan entre las realizaciones más espectaculares del Estado inca. Los que más han trascendido fueron los colgantes, que salvaban profundos barrancos, los llamados de criznejas o plantas trenzadas de fibra de maguey, de lloque, de sauce o de otros vegetales existentes en la zona.
Los dos cabos eran fijados a pilones de piedra o a rocas, y se tiraban cuatro cables de borde a borde. El piso se cubría con cañamazo de lianas o juncos trenzados, se revestía con ramas y se fabricaba un pretil del mismo material, indispensable para evitar el vértigo de cruzar sobre una pasarela oscilante asomada a una barranca de profundidad escalofriante. Los cables eran repuestos cada año por equipos de mitayos, justo después de la temporada de lluvias, pues las aguas descomponían los materiales.
Para el mantenimiento de los puentes había siempre cuadrillas dispuestas. Y no solo para su reparación, sino también para su destrucción en caso necesario. De hecho, muchos puentes fueron quemados o derribados para retrasar el avance de las tropas de Huáscar o de Atahualpa o, posteriormente, el de los conquistadores españoles.
Los cronistas directos e indirectos nos han dejado abundante testimonio escrito sobre el Cápac Ñan. Los primeros tuvieron el privilegio de contemplarlo en plena vigencia, cuando servía como eje de comunicación del dilatado Imperio inca. Así, los lugartenientes de Francisco Pizarro, Francisco de Jerez y Pedro Sancho, o el veedor Miguel de Estete, relator del viaje de Hernando Pizarro, que contiene numerosas referencias sobre los caminos incas. El propio Hernando, en su Relación a los oidores de la Real Audiencia de Santo Domingo, describe numerosos aspectos del llamado Camino de la Costa, que realizó entre Cajamarca y Pachacámac para acelerar el envío del rescate de Atahualpa.
Cieza de León, cronista clásico del mundo inca, destacó esta magna realización inca, y merece citarse uno de sus comentarios, tomado de la Crónica del Perú:
"Una de las cosas que yo más me admiré contemplando y notando las cosas deste reyno fue pensar cómo y de qué manera se pudieron hazer caminos tan grandes y soberbios como por él vemos y qué fuerzas de hombres bastaron a lo poder hazer y con qué herramientas y estrumentos pudieron allanar los montes y quebrantar las peñas para hazerlos tan anchos y buenos como están...". Cronistas posteriores continuaron reflejando en sus textos la realidad del Cápac Ñan, como Von Humboldt, Von Tschudi, Markham, Hutchison, Squier, Wiener o Raimondi, entre otros. Aunque el Cápac Ñan no fue durante mucho tiempo objeto de un estudio sistemático, debido en parte a que los españoles orillaron los caminos incas porque el empedrado de muchos de sus tramos, aunque era apto para la pezuña de la llama, era muy inconveniente para el casco del caballo, por lo que pusieron en servicio otros caminos. Fue necesario llegar hasta el siglo XX para que nuevos estudiosos recuperaran el interés por el Cápac Ñan. Cabe mencionar a Alberto Regal, Victor Von Hagen, León Strube Erdman, John Hyslop, que, con su obra The Inka Road Sytem, despertó un gran interés por el Cápac Ñan, y Ricardo Espinoza, El Caminante, último de esta gran saga de cronistas del Cápac Ñan.
Tomado de: "Capac Ñan. El Gran Camino Inca". Por Borja Cardelús y Timoteo Guijarro. Lima 2009
.

jueves, 27 de agosto de 2009

Como transmitian los chaskis sus mensajes?

John Murra (1980:105) fue el primero en plantear el tema de cómo fue posible pasar un mensaje, a través de distintos chaskis, sin alterarlo. Sin ir muy lejos, los datos expuestos acá establecen claramente que cualquier mensaje debe haber pasado entre varios cientos de chaskis distintos, particularmente en las rutas más largas como la de Cuzco-Quito, o Cuzco-Chile.
Es difícil creer que un mensaje por transmisión oral pudiese arribar inalterado; efectivamente, si uno calcula aun 8 kilómetros como el máximo de distancia promedio entre postas, un mensaje entre Quito y Cuzco debió haber pasado por lo menos a través de 375 individuos. El problema de la transmisión exacta de la información se agrava por el hecho de que los chaskis, aunque entrenados para ese trabajo, no lo eran a tiempo completo sino que eran relevados cada cierto número de semanas. Es más, probablemente provinieran de distintos orígenes culturales y linguísticos, puesto que eran reclutados entre las poblaciones de la región que hacían el trabajo de chaski como una parte de sus obligaciones de mita.

La posibilidad de transmitir oralmente un mensaje, a través de varios cientos de individuos, se hace más pausible si:

1) el mensaje es corto, probablemente limitado a la identificación del destino o el destinatario;
2) el mensaje es repetido varias veces;
3) el número de destinos y destinatarios es limitado;
4) la información más compleja es transmitida a través del khipu.

Tomado de: "QhapaqÑan. El Sistema Vial Inkaico". Por John Hyslop. IEA, Lima 1992.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Inauguración III Karrera Chaski Naani Noviembre 2008

En tiempo récord de 2 horas con 45 minutos, a tres mil metros sobre el nivel del mar y con un desnivel de mil metros, se realizó con gran éxito la “III Karrera Chaski Naani” en la zona de Konchucos, región Ancash. Fueron 4 equipos de los distritos de Llama, Yauya, Musga y Piscobamba integrados por 12 chaskis (3 mujeres y 9 hombres), que completaron los 45 kms de recorrido en postas por el camino inca, el Gran Qhapac Ñan, que atraviesa estas comunidades. Además de pasar los 40 mts de luz del Puente PUKAYAQU, recuperado y tejido con técnicas ancestrales y que se ha convertido en el ícono de integración y revalorización de la zona konchucana.
Los 48 chaskis, atletas locales de montaña, corrieron haciendo sonar el pututo (caracola marina) vestidos con el `uncu` antiguo vestuario de época inca, además de llevar en un `kepi` o bolsa el mensaje de saludo por el 103° Aniversario de fundación de los distritos de Llama y Yauya. 
Los jóvenes estudiantes de los Colegios y el Instituto Pedagógico de estos distritos, repetirán la hazaña en la IV Karrera Chaski 2009, programada esta vez durante cuatro días del mes de Junio, los días 28-29-30 de Junio del 2009.

DEL CAMINO DE CHINCHAYSUYU. Río Yanamayo - Puente (Yauya-Piscobamba-Conchucos)

Era el más importante, entre los cuatro troncales, por su extensión y ramificaciones. Nosotros consideramos como vía eje, aquella que corria longitudinalmente por e interior del país y que, como vamos a ver a continuación pasaba por Vilcas, Huánuco Viejo, Cajamarca y Quito, y llegaba al límite septentrional del Imperio. Este trazo presentaba dos bifurcaciones; una no muy extensa, por las alturas de Tayacaja, y otra, mas importante, entre Bombón y Andamarca, que recorría el poblado y floreciente Callejón de Huaylas....
Yauya
El camino imperial pasaba por Yauya (5)
Río Yanamayo - Puente
Para llegar a Piscobamba "a la mitad del camino hay otro río hondable y en él otras dos puentes juntas hechas de red" (6).
Este río es el Yanamayo que corre en una quebrada bastante profunda (7).
Piscobamba
Dice Estete. "fué a dormir (Hernando Pizarro) a otro pueblo que se dice Piscobamba: este pueblo es grande y está en una ladera de una sierra" (1).
El pueblo citado es la actual población de Piscobamba y ese a ella a la que se refiere Cieza cuando escribe: en la provincia de Piscobamba había un tambo o aposento para señores, de piedra, algo ancho y muy largo (2).
En una publicación del año 1922, dice el Profesor Tello que en esa fecha, se podía apreciar la magnífica construcción del camino de los Incas por los restos hallados entre Huari y Piscobamba (3).
Conchucos
Siguiendo la Relación de Estete: "otro día (Hernando Pizarro, viajando hacia Cajamarca) fué a dormir a otro pueblo que se dice Anchuco, el cual pueblo está en una hoya entre sierras; y media legua antes que lleguen a él, vá el camino muy ancho y cortado por peña y hecho de escalones de piedra" (4).
El pueblo que menciona Estete es el actual Conchucos (5), que según el profesor Urteaga se llamaba antiguamente Conchuco y era capital del reino de los conchucos que se extendía en las provincias de Pomabamba, Huaylas y Pataz. Los conchucos, según Markham, constituían una tribu que la clasifica en la región de Chincha-suyo.
Cieza en su Crónica General dice que "en los Conchucos no dejaba de haber aposentos y otras cosas".
En la nueva carta que está levantando el Servicio Geográfico del Ejército, en la hoja correspondiente a Corongo, aparece un tramo, de cerca de 20 kms, de camino antiguo, hacia el Sur de Conchucos, vestigios del camino que se pierden en las vecindades de esta población, para aparecer después mas al norte, en las vecindades de Mollebamba, donde la referida carta señala dos tramos de cerca de 15 kms. de desarrollo, en total.
(5) Antunez de Mayolo. - Apuntes pa.la Hist.de Ancash.
(6) Estete. - Relac.& Colecc. Urteaga T.V., p. 100.
(7) Raymondi. - El Perú, T. 11, p. 51.
(1) Colecc. Urteaga, T.V., p. 100.
(2) La Crón. Gral., p. 251.
(3) Introducc. a la Hist. & p. 38.
(4) Colecc. Urteaga T.V., p. 101.
(5) Raymondi. - El Perú. - T. 11, p. 52.
Tomado de: "Los Caminos del Inca. En el Antiguo Perú". Por Alberto Regal. Lima 1936.


martes, 25 de agosto de 2009

PISCOBAMBA-YAUYA: La ruta de los Conchucos. DEL LIBRO: CAPAC ÑAN. El Gran Camino del Inca.

Al sur de Piscobamba el camino desaparece hasta la quebrada Collota, reapareciendo efímeramente en las quebradas del Cerro Cashaucro, allí donde no han llegado los abundantes deslizamientos de tierra. Así llega al caserío de Ago Cruz y a la parte alta del caserío de Musga. Desde ese lugar el Cápac Ñan inicia un pronunciado descenso por la quebrada Llama, atravesando los caseríos de Canrash y Cavina y cruzándose en varias ocasiones con la carretera hasta llegar al río Yanamayo, que con una corriente muy fuerte discurre por un profundo y encañonado valle.
El río Yanamayo, afluente principal del Marañón por su margen izquierda, se engrosa con los siguientes tributarios: el río Pomabamba, al norte, por cuyo valle ha discurrido el Cápac Ñan durante los últimos 26 kilómetros; el río Yerma, al oeste; el río Chucpin-Chacapata, al sudoeste; y el río Chucpin-Ashnocancha, al sur. Como veremos, por estos ríos discurren las carreteras de comunicación con el valle de Huari, con el callejón de Huaylas y con la costa.
Sobre el río Yanamayo hubo dos puentes incas muy cercanos entre sí, en las zonas denominadas Pukayacu y Pillata. Estete, en el mencionado viaje de regreso a Cajamarca desde Pachacámac, menciona que "para llegar a Piscobamba a la mitad del camino hay otro río andable y en él otras dos puentes juntas hechas de red". Su desaparición ocasionó el abandono del camino, con su consiguiente deterioro, y la desarticulación en las comunicaciones entre las comunidades de Llama y sus vecinas del sur, Yauya. El puente, y este tramo del Camino, se encuentran a solo 18 kilómetros de las orillas del Marañón.
Sin embargo, en diciembre de 2006 se inauguró un nuevo puente colgante sobre las bases del antiguo puente inca en la zona de Pukayacu. Las comunidades de Llama y Yauya afirman orgullosas que es el puente colgante más largo del Perú, de 45 metros, a una altura de 50 metros sobre el río. En su construcción, realizada con trabajo comunal y siguiendo las técnicas tradicionales ya empleadas por los Incas, se utilizaron 26.000 metros de soga -fiabra de maguey, abundante en la zona-, que es chancada, macerada, lavada, secada y trenzada. Asimismo se ha realizado una limpieza y habilitación del camino a ambos lados de la quebrada. Ambas comunidades han asumido el compromiso de renovar las estructuras anualmente.
Entre las comunidades de Llama y Yauya, separadas por la imponente depresión del río Yanamayo, hay aproximadamente 9 kilómetros de distancia y más de 1.000 metros de desnivel. Según los baquianos, puede cubrirse el tramo en tres horas, pero el viajero foráneo, que asimila bien la bajada al río, constatará que la empinada e inacabable pendiente a Yauya, por la quebrada Maribamba, le llevará algún tiempo más.
Aquellos viajeros que estén dispuestos a sortear ese desnivel disfrutarán de un camino remozado por las comunidades y la oportunidad de atravesar el río Yanamayo por un puente colgante reconstruido con la tecnología que utilizaron los incas (solamente existe otro puente de estas características, el Queshwachaca, sobre el río Apurímac, al sur de Cusco).
Tomado de: Andamarca-Pomachaca: La Ruta de los Conchucos. PISCOBAMBA-YAUYA, pp.148-149.
"Capac Ñan. El Gran Camino Inca".
Por Borja Cardelús y Timoteo Guijarro. Lima 2009.