martes, 25 de agosto de 2009

PISCOBAMBA-YAUYA: La ruta de los Conchucos. DEL LIBRO: CAPAC ÑAN. El Gran Camino del Inca.

Al sur de Piscobamba el camino desaparece hasta la quebrada Collota, reapareciendo efímeramente en las quebradas del Cerro Cashaucro, allí donde no han llegado los abundantes deslizamientos de tierra. Así llega al caserío de Ago Cruz y a la parte alta del caserío de Musga. Desde ese lugar el Cápac Ñan inicia un pronunciado descenso por la quebrada Llama, atravesando los caseríos de Canrash y Cavina y cruzándose en varias ocasiones con la carretera hasta llegar al río Yanamayo, que con una corriente muy fuerte discurre por un profundo y encañonado valle.
El río Yanamayo, afluente principal del Marañón por su margen izquierda, se engrosa con los siguientes tributarios: el río Pomabamba, al norte, por cuyo valle ha discurrido el Cápac Ñan durante los últimos 26 kilómetros; el río Yerma, al oeste; el río Chucpin-Chacapata, al sudoeste; y el río Chucpin-Ashnocancha, al sur. Como veremos, por estos ríos discurren las carreteras de comunicación con el valle de Huari, con el callejón de Huaylas y con la costa.
Sobre el río Yanamayo hubo dos puentes incas muy cercanos entre sí, en las zonas denominadas Pukayacu y Pillata. Estete, en el mencionado viaje de regreso a Cajamarca desde Pachacámac, menciona que "para llegar a Piscobamba a la mitad del camino hay otro río andable y en él otras dos puentes juntas hechas de red". Su desaparición ocasionó el abandono del camino, con su consiguiente deterioro, y la desarticulación en las comunicaciones entre las comunidades de Llama y sus vecinas del sur, Yauya. El puente, y este tramo del Camino, se encuentran a solo 18 kilómetros de las orillas del Marañón.
Sin embargo, en diciembre de 2006 se inauguró un nuevo puente colgante sobre las bases del antiguo puente inca en la zona de Pukayacu. Las comunidades de Llama y Yauya afirman orgullosas que es el puente colgante más largo del Perú, de 45 metros, a una altura de 50 metros sobre el río. En su construcción, realizada con trabajo comunal y siguiendo las técnicas tradicionales ya empleadas por los Incas, se utilizaron 26.000 metros de soga -fiabra de maguey, abundante en la zona-, que es chancada, macerada, lavada, secada y trenzada. Asimismo se ha realizado una limpieza y habilitación del camino a ambos lados de la quebrada. Ambas comunidades han asumido el compromiso de renovar las estructuras anualmente.
Entre las comunidades de Llama y Yauya, separadas por la imponente depresión del río Yanamayo, hay aproximadamente 9 kilómetros de distancia y más de 1.000 metros de desnivel. Según los baquianos, puede cubrirse el tramo en tres horas, pero el viajero foráneo, que asimila bien la bajada al río, constatará que la empinada e inacabable pendiente a Yauya, por la quebrada Maribamba, le llevará algún tiempo más.
Aquellos viajeros que estén dispuestos a sortear ese desnivel disfrutarán de un camino remozado por las comunidades y la oportunidad de atravesar el río Yanamayo por un puente colgante reconstruido con la tecnología que utilizaron los incas (solamente existe otro puente de estas características, el Queshwachaca, sobre el río Apurímac, al sur de Cusco).
Tomado de: Andamarca-Pomachaca: La Ruta de los Conchucos. PISCOBAMBA-YAUYA, pp.148-149.
"Capac Ñan. El Gran Camino Inca".
Por Borja Cardelús y Timoteo Guijarro. Lima 2009.

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